El 13 de noviembre de 1808 el filósofo inglés Jeremy Bentham, a la sazón de casi 60 años de edad, padre del utilitarismo, reformador, codificador  e implacable  crítico de la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano de los revolucionarios franceses, le escribió al barón Holland una larga carta en la cual le pedía su intercesión con el gobierno español, con el fin de obtener permiso para  viajar a México. Bentham deseaba seguir los pasos de Humboldt en la Nueva España y realizar un viaje de estudios. En la misiva el filósofo imagina formas de lograr el apoyo del ministro español Jovellanos y juega con la idea de regalarle a su amor imposible una o dos plumas del penacho de Moctezuma.