Circula a partir del día de hoy una carta de apoyo al jurado que concedió el premio FIL de Literatura a Alfredo Bryce Echenique. El texto fue circulado por   algunos  miembros del jurado y logró reunir unas cien firmas. En el correo que pedía la adhesión  mañosamente se decía que el asunto de los plagios  de Bryce Echenique “no estaba resuelto”.  Indebidamente pretendía sembrar duda sobre la veracidad de las acusaciones. Se describía el affaire Bryce como un injusto linchamiento mediático. Algunos incautos cayeron, otros habrán firmado con pleno conocimiento de causa. El texto de la misiva es el siguiente: “Los firmantes sienten la obligación de defender la decisión de los jurados del Premio de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2012, México, concedido por unanimidad a Alfredo Bryce Echenique. El jurado del Premio FIL de Literatura 2012 ha reiterado que, de acuerdo con las bases del concurso, lo ha hecho en reconocimiento de la alta e indiscutible calidad literaria de su obra narrativa .La campaña de prensa que algunos órganos de comunicación han emprendido en su contra nos resulta de una violencia inusitada, alarmante en una sociedad democrática, y como acto de fuerza introduciría una peligrosa persecución moral en decisiones de tipo artístico, algo sin duda ajeno a los ciudadanos de la cultura.”

En la larga lista sólo aparece un puñado de mexicanos. El lector sacará sus propias conclusiones respecto al peso de los firmantes. Lo que es  claro es que por lo menos algunos de ellos no sabían lo que firmaban ni estaban enterados de los pormenores del caso. Se puede defender al jurado, sin duda. Sin embargo, para hacerlo legítimamente sobra el último párrafo de la carta, que claramente falta a la verdad.  La protesta no la inició ningún medio de comunicación sino doce personas que firmamos una carta que al principio no recibió mucha atención por parte de la prensa. Sobre la variedad de medios impresos y electrónicos en todo el mundo en los que se ha criticado a Bryce el lector puede consultar el siguiente blog:

http://premiofil2012.blogspot.mx/

La “violencia inusitada”  se refiere a las muestras de descontento de numerosas personas a quienes les resulta problemático e indebido premiar  el robo de ideas con dinero público.  Esa discusión, lejos de constituir una “peligrosa persecución moral” es una de las características básicas de una sociedad democrática, donde las decisiones se cuestionan, se debaten, se escuchan y se ofrecen razones. Y sí, se hacen peticiones públicas.  ¿”Acto de fuerza”? Curiosa recurso retórico para referirse a la protesta moral de quienes no tenemos poder alguno sobre el premio. Los firmantes se equivocan:  la ciudadanía cultural no es un salvoconducto para sinvergüenzas.